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Sarcasmo Y Emprendimiento

Sarcasmo y Emprendimiento

SARCASMO ¿QUE ES?

Un sarcasmo es una burla pesada, una ironía mordaz, un comentario hiriente que ofende o maltrata. La palabra, como tal, procede del latín sarcasmus, que a su vez proviene del griego (sarkasmós), que significa, literalmente, ‘mordedura de labios’

El sarcasmo, en este sentido, es una especie de ironía amarga, humillante y provocadora que, a veces, raya en el insulto. A menudo, un comentario sarcástico puede resultar cruel al punto de ofender y afectar al destinatario.

Personas Sarcásticas

Mostramos admiración y respeto por las personas que hablan con sarcasmo, y aunque demuestra una gran creatividad, inteligencia y velocidad en sus palabras en esa misma medida realizan una herida en su interlocutor.

Muchas personas han sucumbido a la ideología del emprendimiento y se han convertido en trabajadores autónomos sin ingresos que pagan religiosamente sus cuotas a la seguridad social hasta que la dura realidad se impone y vuelven a engrosar la listas del paro.

El Sarcasmo como agresión destructiva

El Sarcasmo: La peor de las agresiones verbales

Proyecto de Rubi «Discúlpame, mija, pero no creo que tengas algún talento, pero lo que sí puedes hacer es estudiar y anticipo que ni te sigo ni mucho menos pero como me comentaron lo que ibas a hacer me moría de la risa al pensar que fuera real».

Crean una máquina que detecta el sarcasmo en las redes sociales

Es una realidad que no siempre resulta sencillo detectar el sarcasmo o la ironía en las redes sociales. Por ese motivo, un equipo de investigadores del Technion Israel Institute of Technology, han creado la primera máquina capaz de descifrar las intenciones sarcásticas de un texto escrito.

12 Personalidades problemáticas que atacan con Sarcasmo. ¿Qué hacer?

Panzer: Es como una apisonadora, lo destroza todo a su paso, ataca, insulta. Este tipo y los dos siguientes tienen el foco en los resultados y son activos comunicativamente.
Consejo: planta cara, manteniendo la calma, pero dejándole claro que no te amedrentas. “No puedes quitarle la razón ni quedarte con la palabra porque se crispan más, pero debes enfrentarte”, insiste Oliveira.

Francotirador I: Ataca cuando menos lo esperas, utiliza el sarcasmo, va a hacer daño ridiculizando o haciendo hincapié en el error ajeno.
Consejo: nunca hagas como si no lo hubieras oído. Relaciona su comentario con lo que estás tratando y hazle preguntas cerradas: “¿Has acabado?”.

Sabelotodo: Sabe y pierde los papeles con los que saben menos, no aguanta que lleven los temas con alfileres.
Consejo: hay que ir muy preparado. Cuando te plantee una crítica, conviértele en tu tutor: “La próxima vez que tenga un problema de contabilidad ¿me podrías ayudar?”.

Negativo: Esta categoría inaugura los tres tipos de foco en resultados y comunicación pasiva. Son los más tóxicos porque todo es negatividad en ellos y contaminan la organización.
Consejo: hazle preguntas del tipo de “necesito que me digas dónde no funciona”. Y cuando quieras involucrarle, éntrale con el no: “¿Tú no quieres participar, no? ¿Cómo que no? Pues participa”.

Quejica: Se queja por todo, nada está bien.
Consejo: no le des la solución. ¿A ti que se te ocurre? ¿Y qué harías para solucionarlo? Felicítale e involúcrale en tareas complejas.

Invisible I: Es el que no dice nada y son capaces de callar aun viendo que los demás se van a pegar el batacazo.
Consejo: debes hacerle preguntas para que exponga su punto de vista, para que se sienta escuchado. Trata de reconocerle sus aportaciones.

Listillo: Es el enteradillo que cree que sabe pero no sabe. Inaugura la trilogía de los que tienen el foco en lo afectivo y son comunicativamente activos.
Consejo: hazle preguntas sobre el tema, pídele información y no seas agresivo.

Granada: Monta en cólera por tonterías, considera que no se les valora nada.
Consejo: rompe con el estallido de ira buscando la pausa o incluso con alguna nota de humor. Apacígualo tratando de reconocer sus méritos y valorando sus esfuerzos.

Francotirador II: No quiere hace daño como tal, en realidad sólo busca hacer la gracia.
Consejo: hazle preguntas, bromas y refuerza su actitud cuando no hace de francotirador.

Invisible II: Inaugura el cuadrante de foco en lo afectivo y comunicación pasiva. Busca mimetizarse con el ambiente, pero lo hace por no molestar.
Consejo: apela a la necesidad del equipo de que participe y refuérzale cuando se involucre.

El sí señor: El que dice sí a todo pero nunca lo cumple.
Consejo: establece con él planes de acción, ponlos por escrito y fija plazos. Hazle un seguimiento intensivo.

El dubitativo: Tiene miedo, es el escurridizo, el que no se compromete.
Consejo: hazle preguntas para que airee ese miedo y siempre con mensajes de refuerzo.

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